Cada vez son más las empresas que apuestan por utilizar envases biodegradables para almacenar sus productos. Estos envases se diferencian de los envases plásticos en que los biodegradables están realizados con materia prima orgánica procedente de celulosa, cultivos alimentarios, desechos y hasta incluso residuos de plantas bananeras. Son biodegradables porque se degradan con el medio ambiente.

  • Ayudan en la conservación del medio ambiente y reducen la huella de carbono al no estar realizados con materiales plásticos provenientes del petróleo.
  • Se fabrican con materias primas renovables
  • No contienen materiales perjudiciales para la salud, por lo que son ideales para envases alimentarios
  • Mantienen el sabor y el aroma de los alimentos
  • Otorgan a la empresa imagen de marca y la representan como una empresa sostenible y ecofriendly. Lo cual hace que los usuarios valoren positivamente a las empresas que usan este tipo de envases.